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sábado, 22 de octubre de 2011

Camara 4


El día domingo 30 a las 22 horas se estrena la ópera prima de uno de mis mejores amigos: Patricio Díaz. Los invito a que vayan  a que disfrutar de este evento. Hay participación en dos escenas de quien escribe :P
Por otro lado, es una buena ocasión para darse una vuelta por este festival, no tan conocido, que se realiza todos los años en Buenos Aires. Se trata de un festival de cine fantástico y de terror. Me hace recordar mucho a lo que era antes el BAFICI. Antes de que se convirtiera en la poquería que es hoy.

Acá les paso una breve reseña:

Cámara 4

Argentina, 2011 / 70´
Domingo 30 22hs / Lunes 31 14hs
Tres estudiantes de una escuela de Cine y TV deben terminar su trabajo final en la Reserva Ecológica, mientras son acechados por un misterioso asesino.
Cultura cinéfila y varios puntos de vista para una relectura del subgénero slasher.
Dirección, fotografía: Patricio Díaz
Producción: Santiago Figueroa
Producción ejecutiva: Mauro Alegre
Guión: Patricio Díaz, Santiago Figueroa
Sonido, montaje: Agustín Gorostiaga
Arte: Fernanda Rodríguez
FX: Leandro Bustos
Elenco: Agustín Gorostiaga, Bernabé Fernández, David Vázquez, Santiago Figueroa, Patricio Díaz, Fernanda Rodríguez, Martín Tarifeño, Fabricio Saliceti, Lucila Rogulich, Elizabeth Sochewzki, Sofía Olischansky

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Jean- Luc Godard- Ciclo de películas en la televisión pública


Ya está terminando, una verdadera lástima. Una lástima que no lo publiqué antes en el blog.
Hoy pasaron Alphaville y estuvo buenísmo, me hizo acordar, en parte, a Memorias encontradas en una bañera de Lem. Qué linda que es Ana Karina, es como la actriz fetiche de Godard. Curioso: Ana Karina es a Godard lo que Giulietta Masina es a Fellini.


Filmoteca
le dedica una semana al más moderno de los clásicos: Jean-Luc Godard, el enfant más terrible de la Nouvelle Vague, el más político de los Cahiers du Cinema, el único de aquel grupo con una ideología explícita y el que siempre, durante toda su filmografía, siguió experimentando con el lenguaje cinematográfico, derribando todas las convenciones y dando forma a un universo absolutamente original e inevitablemente propio.

Programación:

Lunes 13: Sin aliento (1960) de Jean-Luc Godard, con Jean Paul Belmondo y Lean Seberg

Martes 14: Pierrot, el loco (1965) Jean-Luc Godard, con Jean-Paul Belmondo, Anna Karina y Jean-Pierre Leaud

Miércoles 15: Alphaville (1965) Jean-Luc Godard, con Eddie Constantine y Anna Karina

Jueves 16: El desprecio (1963) Jean-Luc Godard, con Brigitte Bardot, Jack Palance, Michel Piccoli y Fritz Lang



www.tvpublica.com.ar

sábado, 24 de julio de 2010

Apocalypse Now Redux


Hace un tiempo en un ciclo de Cine en el Rojas http://giuliettadelosespiritus.blogspot.com/search/label/Blade%20Runner gané una copia de Apocalyse Now Reduxe.
Por supuesto que de más niña había leído El Corazón de las Tinieblas, novela en la que se basa la película de Coppola y, si bien no la tengo muy fresca en la memoria, recuerdo que me había gustado bastante. Volver a ver esta película me hizo valorar en justa medida su naturaleza.

Breve introducción:

La película se estrenó en 1979 y el guión está basado en El Corazón de las Tinieblas. Si bien la novela Conrad sitúa su marco geográfico en África, la versión cinematográfica de Coppola traslada la tensión de los acontecimientos a la zona de Vietnam- Camboya (que resulta ser el destino final). Como ya todos saben en esa película actúa de manera extraordinaria Robert Duvall, Marlon Brando y hay pequeño papelillo para Harrison Ford.

El capitan Willard (Robert Duvall) es un hombre que aparentemente se encuentra en un estado de desasosiego muy grave. Ha sufrido los tormentos de la guerra que dejaron secuelas importantes en su matrimonio y en su vida en general. Da la impresión de que "quiere una misión" porque a esta altura aceptaría cualquier cosa muy a lo Rimbaud " (...) No sabes a donde te diriges ni por qué, de modo que entra en todas partes, responde a todo, nadie puede matarte porque eres un cadáver(...)" Finalmente golpean a la decadente habitación de hotel en la que se hospeda y le dan las instrucciones para que se reuna con quienes se encargarán de transmitirle su misión. Dicha misión consiste en darle muerte al coronel Kurtz, quien "ha perdido la razón" y se ha convertido en una especie de dios para los nativos de la jungla. Se trata de un hombre con una trayectoria excelente que pudo haber obtenido ascensos importantes pero que una vez que hubo aterrizado en Camboya, actuó por su cuenta cortando vinculación con el ejército. Willard acepta la misión (parece ser que había estado con la CIA y que era una suerte de mercenario) no sin sufrir conflictos internos, ya que si bien había matado muchas veces, nunca había matado a un norteamericano(¿?). En el transcurso del viaje, a bordo de un barquito junto con una tripulación joven, Willard comienza a leer archivos sobre el coronel Kurtz y de a poco se va acrecentando la admiración por este hombre. Hay un momento de comicidad en la solemnidad de toda la película. El coronel Kilgore que resulta ser un chiflado. Tienen que dirigirse hasta cierto lugar y el tipo aprovecha para ir a surfear. Manda a dos de sus soldados a surfear (en un mar bellísimo) entre las balas y las dinamitas, que según él era un lugar seguro. El itinerario a bordo no se desarrollará sin inconvenientes, la característica central es la negligencia, la imprudencia y una suerte de incredulidad por parte de esos jóvenes soldados que lo acompañan. Aquí podrá establecerse una comparación en este sentido con Nacidos para matar de Kubrik, una película muy superior a ésta, a mi modo de ver. Ahí también se ve una ineptitud y una ingenuidad en los soldados norteamericanos. De todas maneras se me vienen a la cabeza muchas películas bélicas en la que los soldados yankis se caracterizan por dicha estupidez. La realidad registrada en videos lo confirma de un modo espeluznante.
Finalmente llegan a destino y allí se establece un cara a cara con el coronel Kurtz.


Ahí reside un poco mi desilusión. Después de tanto viaje y misterio - la novela también genera un ambiente bastente espeso, ese es el mérito de Conrad entre muchas cosas- este coronel tampoco es la gran cosa. Me da un poco de bronca ese fotógrafo (que en la novela no es un fotógrafo) que habla de Kurtz como si se tratara de un Buda, de un gran sabio. Lo único que nos dice este hombre es que "no hay que ser hipócritas", que " hay que ser moral, pero hay que saber cuando tener la fuerza para matar" y boludeces por el estilo. Realmente la adoración por este tipo no se sostiene. Por otro lado, los nativos pintados con harina quedan relegados a una posición inofensiva, casi reducidos a la animalidad (en el sentido de "no entienden").
De más está decir que es una gran película, artísticamente, cinamatográficamente, es hermosa, la banda sonora, las actuaciones. De todas manera se escribió bastante sobre esta película, hay quienes ven un mensaje sobre la ética de la guerra, otros que ven una posición anti establishment, Etc. Yo encontré algo, un poquito de eso, lo políticamente aceptable y además un gran despliegue artístico, pero nada más.